Encuentro final de la convocatoria:“Conservación comunitaria de ciénagas y humedales del Zapatosa y Barbacoas”

Octubre 3, del 2022

Organizaciones comunitarias como asociaciones de pescadores, grupos de mujeres y juntas de acción comunal, entre otras, se reunieron hace tres años en este lugar para plasmar sus objetivos en torno al mejoramiento de su calidad de vida, a través de la conservación ambiental.

Ahí, en el muelle turístico de Chimichagua, Cesár, representantes de estas 36 organizaciones se volvieron a encontrar, la semana pasada, para reconocer y compartir los resultados y aprendizajes que generó el apoyo técnico y financiero de la convocatoria “Conservación comunitaria de ciénagas y humedales de Zapatosa y Barbacoas”.

Respondiendo a su estrategia de alianzas con socios estratégicos para el desarollo de convocatorias y generar un mayor impacto para la gobernanza local efectiva y la salud de ecosistemas acuáticos y humedales estratégicos, el Programa Pequeñas Donaciones del GEF-PNUD (PPD) y Fundación Natura, a través del proyecto GEF Magdalena Cauca Vive, lanzaron a finales del 2019 esta convocatoria que recibió un total de 103 propuestas.

Durante casi tres años, los 36 proyectos seleccionados enfocaron sus esfuerzos en la restauración y conectividad hidrológica, para recuperar la fauna perdida; en la conservación del recurso pesquero, para proteger su sustento de vida y en la implementación de sistemas productivos, para tener otras fuentes de ingreso económico, diferentes a la pesca.

En total, las 36 iniciativas sumaron 96 ha en procesos de restauración, sembraron 82.270 plantas nativas, destaponaron 38 kilómetros de caños, firmaron 20 acuerdos comunitarios de pesca, reportaron 2640 faenas a través del monitoreo pesquero participativo, fortalecieron 26 emprendimientos y plantaron 5 ha en sistemas productivos, amigables con el medio ambiente.

“Doy gracias a Dios porque a pesar de todos los inconvenientes, todas las iniciativas estamos aquí, después de 3 duros años. Nuestra asociación sufrió unos cambios. Renacimos de las cenizas. Antes éramos 15, ahora somos 27. Hicimos una hermosa alianza con pescadores y agricultores porque los artesanos dependíamos de ellos ya que la palma estera está en vía de extinción”. Monica González – Asotrapat.

La convocatoria apoyó 36 iniciativas de las cuales 20 fueron financiadas por el PPD y 16 por Fundación Natura, con la participación activa de organizaciones como Fundación Alma, WCS, Fundación Biodiversa y varias alcaldías e instituciones.

Al finalizar el encuentro Carlos Veira, Coordinador del proyecto GEF Magdalena Cauca Vive, hizo énfasis en la importancia de potenciar las capacidades instaladas a través de alianzas con actores territoriales que también están trabajando en pro de la conservación de los humedales del Magdalena, zonas protegidas Ramzar DRMI, para así conseguir la sostenibilidad de estos proyecto.

“Aquí, nosotros estábamos acostumbrados a que venían de otras partes, hacían un trabajo y se ivan sin  dejar nada. No había seguimiento, ni capacitaciones para el local. En vez de incluirnos nos excluían. Por eso les agradezco por esta iniciativa, porque llegaron a la zona y cambiaron muchas cosas”.

En conclusión, las organizaciones demostraron que la conservación comunitaria es viable porque no solo son ellos quienes aman y conocen su territorio, sino que también son responsables y pueden administrar recursos para la conservación, al mismo tiempo que mejoran la calidad de vida de la población local, para garantizar su permanencia en el territorio.

Además, las 36 organizaciones comunitarias aportaron en gran medida a los objetivos que se plasmó el proyecto GEF Magdalena Cauca Vive, ejecutado por Fundación Natura, implementado por el BID y financiado por el GEF, en español, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM).

Según Ana Beatriz Barona,  Coordinadora Nacional del PPD, hay unos resultados muy importantes, pues para la gente ha implicado nuevos conocimientos y capacidades y sobre todo una nueva forma de entender y relacionarse con su ciénaga y entre ellos.

“Aportamos al proyecto GEF Magdalena Cauca Vive la forma de trabajo del PPD, a través de la financiación directa de proyectos a las organizaciones comunitarias. Esto facilitó un vínculo y una base comunitaria que potenció los resultados (por ejemplo en restauración, monitoreo pesquero), y generó mayor apropiación al generar alternativas productivas y fortalecimiento asociativo”.

Por otro lado, para el PPD esta alianza permitió garantizar el acompañamiento permanente a las iniciativas por parte de un equipo técnico excelente y comprometido que generó un respaldo y unas capacidades fundamentales para el logro de sus iniciativas y el empoderamiento comunitario, con especial énfasis en el fortalecimiento de la participación y el liderazgo de las mujeres.